domingo, 1 de febrero de 2015

Éxodo

     1. INTRODUCCIÓN


   Éxodo significa «salida», y es el título de este libro en la antigua versión griega llamada Septuaginta. Este libro habla del acontecimiento más importante de la historia del pueblo de Israel, es decir, la salida de Egipto de los israelitas, donde éstos eran esclavos. Dios los liberó para que fueran su pueblo y, en el monte Sinaí, les dio leyes que ellos debían obedecer. Allí, el Señor hizo un pacto con ellos: Él sería su Dios y ellos serían su pueblo. (19:2-6 / 24:4-8).

   La figura central del libro es Moisés, el hombre a quien Dios escogió para sacar de Egipto a su pueblo (Dt. 34:10-12). En el capítulo 3 leemos cómo Dios llamó a Moisés y le reveló su nombre sagrado «YO SOY EL QUE SOY». Pero este libro describe, sobre todo, lo que Dios hizo: Cómo liberó a su pueblo y cómo, de aquel pueblo, formó una nación llena de esperanza en el futuro.
   El pasaje más conocido del libro es la lista de los diez mandamientos en el capítulo 20.

     2. CONTENIDO


   El libro tiene cuatro partes principales: 1) La liberación de los israelitas de su esclavitud en Egipto; 2) El viaje hasta el monte Sinaí; 3) El pacto que Dios hizo con su pueblo en el monte Sinaí, donde Dios le dio las leyes morales, civiles y religiosas; 4) La construcción del tabernáculo de reunión, donde Dios habita con su pueblo.


     3. AUTOR Y FECHA




     4. MENSAJE
   El mensaje principal de este libro es el respeto a Dios. El Dios que creó el universo y todo lo que en él existe (Génesis) es el mismo Dios que crea un pueblo por medio del cual él revela su voluntad para la humanidad.

  • Dios es el salvador. Él es el Dios que salva de la esclavitud a su pueblo (20:1-2). Dios hace esto en diferentes momentos. Primero, en Egipto. Muchos siglo después, en Is 40:3, el profreta anuncia que Dios cruzará el desierto para liberar, una vez más, a su pueblo de la esclavitud. Éste es un pasaje citado en el comienzo del Evangelio de Marcos (1:1-20), cuando se anuncia la llegada del Salvador Jesucristo.
  • Dios es santo. «¿Quién como tú, magnífico en santidad?...», cantan Moisés y los israelitas (15:11). La santidad de Dios es inherente a su manera de ser. Quiere decir que él esta aparado de todo lo que es pecaminoso e imperfecto. El lugar donde él habla con Moisés es sagrado (3:5) como lo es también el monte Sinaí (3:1 / 4:27); santo es el sábado (20:8-11), como santo es el tabernáculo de reunión, donde él habita con su pueblo (40:9-10).
  • El pueblo de Dios es santo. Dios dice a los israelitas: «Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa» (19:6 / 1 P. 2:9). La santidad del pueblo de Dios consiste en separarse de los pueblos paganos y de sus costumbres, pertenecer solamente a Dios, y serle totalmente fiel (Lv. 11:45)
  • Dios es celoso. El primer mandamiento es éste: «No tendrás dioses ajenos delante de mí» (20:3). Dios dice, también: «... no te has de inclinar a ningún otro dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es» (34:14). Quien desobedezca ese mandamiento será castigado (20:5-6 / 34:6-7).
     5. FECHA DE LA SALIDA DE EGIPTO

   Para fijar la fecha en que el pueblo de Israel salió de Egipto, es necesario identificar a aquel «nuevo rey que no conocía a José...» (1:8), el rey que, finalmente, permitió que los hebreos saliesen de su país. La mayoría de los estudiosos cree que ese rey fue Ramsés II, quien reinó de 1290 a 1244 a.C. En 12:40-41 leemos que los israelitas habían vivido en Egipto 430 años, es decir, que habrá sido más o menos hacia el 1760 a.C. cuando Jacob y su familia salieron de Canaán y fueron a vivir en Egipto (Gn 46:1-27).

No hay comentarios:

Publicar un comentario