jueves, 5 de febrero de 2015

1 Samuel

     1. INTRODUCCIÓN

   1 Samuel y 2 Samuel fueron escritos como un solo libro. La antigua versión griega conocida como Septuaginta dividió el libro en dos, y en el siglo XVI esa división se introdujo también en el AT hebreo. En la Biblia Hebrea, estos dos libros forman parte de un grupo de libros llamados «Profetas Anteriores», que incluye: Josué, Jueces, 1 y 2 Samuel, y 1 y 2 Reyes. Estos libros cuentan la historia del pueblo de Israel desde la conquista de la tierra de Canaán, en el siglo XII a.C., hasta la destrucción de Jerusalén a manos de los babilonios, en 586 a.C. El Primer Libro de Samuel registra el paso del período de los jueces al de los reyes. Ese cambio en la vida nacional de Israel gira en torno a tres personajes principales: Samuel, Saúl y David. Samuel fue el último de los jueces. Saúl fue el primer rey de Israel, y David, el segundo.
   Este cambio fue difícil. Cuando el pueblo decía querer a un rey para que los gobernase, tanto Dios como Samuel sentían que estaban siendo rechazados (8:4-9). Luego de que Saúl desobedeció las órdenes de Samuel, Dios lo rechazó y se arrepintió de haberlo hecho rey (15:10-11). El libro termina con la trágica muerte de Saúl.

     2. CONTENIDO

   El libro abarca un período de unos 95 años (1105-1010 a..C.) y cuenta la historia del pueblo de Israel, desde el nacimiento de Samuel en tiempos de Elí, sacerdote del Señor en Silo, hasta la muerte del rey Saúl. Llega a su fin el período de los jueces y comienza el período de los reyes del reino unificado. La figura dominante durante todo ese tiempo es Samuel, profeta, sacerdote, juez y líder militar del pueblo de Israel.
   El pasaje más conocido del libro es la declaración de Samuel al rey Saúl: «¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios...» (15:22)

     3. MENSAJE

   El pueblo de Dios debe saber que la obediencia a Dios le traerá bendiciones y la desobediencia le traerá castigo. Al hablar por medio de su profeta, Dios dice al sacerdote Elí: «... yo honraré a los que me honran y los que me desprecian serán tenidos en poco» (2:30).
   El verdadero rey de Israel es el Señor. Tanto el rey como el pueblo viven bajo la soberanía de Dios. Si el rey desobedece a Dios, será castigado y, en el peor de los casos, rechazado (12:13-15 / 15:26-29).
   El mensaje principal de los dos libros es que Dios siempre tiene la última palabra. Dios gogierna el mundo: bendice a los buenos y castiga a los malos. Él es el Señor de todos, y todas las cosas que suceden de acuerdo con su voluntad. (1 S. 1:5 / 2:6-8, 25 / 3:11-15 / 15:28-29 / 17:45-47 / 23:14 / 26:9-10, 12 -/- 2 S. 5:10 / 6:7 / 7:10-11 / 8:6, 14 / 23:10, 12 / 24:1).

     4. AUTOR Y FECHA

   No se sabe quién escribió los libros de Samuel.
   Al final del segundo libro de Samuel, el rey David está próximo a morir; se cree que murió en el 970 a.C. Varias veces, el autor dice «hasta hoy», es decir, hasta la época en que se escribió el texto (1 S. 5:5 / 6:18 / 27:6 / 30:25 -/- 2 S. 4:3 / 6:8 / 18:8; también «aquel día» 2 S. 5:8). En 1 S. 9:9 el autor explica a los lectores que «antiguamente» los profetas eran llamados «videntes». Y la expresión «Israel y Judá» (1 S. 11:8 / 17:52 / 18:16) refleja un período posterior al 931 a.C. Todo esto indica que los libros fueron escritos varios siglos después de la muerte de David, y muchos estudiosos piensan que la fecha más probable sea el siglo VI a.C.

     5. CAPÍTULOS
En construcción...

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