miércoles, 18 de febrero de 2015

Eclesiastés

     1. NOMBRE

   En la Septuaginta, este libro se titula Eclesiastés, que traduce la palabra hebrea Qohelet. Esta palabra da la idea de un orador (o sabio) que habla ante una asamblea.

     2. AUTOR Y FECHA

   Este libro da a entender que su autor es el rey Salomón (1:1, 12, 16 / 2:4-9 / 12:9), aunque algunos pasajes sugieren que el autor era un ciudadano común (4:1-2 / 5:8-9 / 8:2-4 / 10:20).
   El texto hebreo de Eclesiastés contiene palabras arameas y persas, razón por la que muchos estudiosos de la Biblia sugieren la paternidad literaria de un autor anónimo, que habrá vivido entre 450 y 200 a.C., y que escribió este libro usando el nombre de Salomón.

     3. CONTENIDO Y MENSAJE

   En Eclesiastés se registran los pensamientos del «Sabio», un hombre que meditó profundamente acerca de la vida humana, con sus injusticias y decepciones.
   En este libro, quien habla es, muchas veces, un escéptico, es decir, alguien que duda de todo. Para él, Dios está distante, ausente. Ese hombre comete tres errores:

  • Él busca aquí, en este mundo, en esta tierra, la satisfacción para su corazón y las respuestas para las preguntas de su mente (Ec. 1:9, nota).
  • Él hace del ser humano, que es mortal, un fin en sí mismo. Al morir, todo lo que una persona haya reunido quedará en poder de otras personas. Varias veces este hombre se pregunta «¿Qué provecho tiene...?». Es la filosofía egoísta del lucro (véase Ec. 1:3, nota).
  • Como resultado, este hombre encara la vida con pesimismo. Para él «todo es vanidad», pensamiento constantemente se repite en Eclesiastés (véase Ec 1:2, nota).
   Otras veces, este hombre deja ver que cree en Dios, en un Dios que controla el Universo y que debe ser temido por todos (3:14 / 5:7 / 7:18 / 8:12-13 / 12:13). Pero por causa de sus dudas este hombre no encuentra una solución satisfactoria para los problemas de la vida. Por eso en su libro se mezclan la verdad y el error, la sabiduría y la insensatez, el optimismo y el pesimismo.
  • Verdad (1:13 / 3:11, 14 / 5:15 / 12:13-14), error (1:15 / 2:24 / 3:19-21 / 7:13).
  • Sabiduría (4:6-12 / 5:1-12 / 7:7-12, 20, 26 / 11:1-2 / 11:8 al 12:7); insensatez (4:4 / 6:8 / 7:3, 16, 28).
  • Optimismo (3:12-13, 22 / 5:18-20 / 8:1, 15 / 9:4, 7-10 / 11:7); pesimismo (1:8, 18 / 2:11, 14, 17, 20 / 4:2-3 / 5:16-17 / 6:12 / 7:2).
   Sin embargo, el sabio cambia su actitud ante la vida y termina su libro ofreciendo una solución a sus problemas: la sabiduría se encuentra en el temor a Dios y en la obediencia a sus mandamientos «porque esto es el todo del hombre» (12:13-14). Sólo Dios puede dar sentido a la vida.
   Las explicaciones que antes se presentan (3:2 / 3:3 / 4:4) son la clave para interpretar algunos pasajes de Eclesiastés, que se oponen a la enseñanza general de las Escrituras. En esos pasajes habla el hombre que duda, como, por ejemplo, en 3:18-21.

     4. CAPÍTULOS
En construcción...

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