lunes, 23 de febrero de 2015

Ezequiel

     1. INTRODUCCIÓN

   En el año 598 a.C., el rey Nabucodonosor de Babilonia cercó la ciudad de Jerusalén y se llevó cautivos a Babilonia y al rey Joaquín y a los personajes más importantes de la ciudad  (2 R 24:8-16). Entre estos cautivos estaba  el sacerdote Ezequiel (Ez 1:1),a quien en Babilonia Dios llamó para ser su profeta (caps. 1-3).
   En el quinto año de su cautiverio, es decir, en 583 a.C., Ezequiel tuvo su primera visión (1:1), y el último mensaje de Dios lo recibió unos veinte años más tarde, en 571 a.C. (29:17), es decir, quince años después de la destrucción de Jerusalén y del templo (2 R. 25:1-17).
   Los mensajes de Dios anunciados por Ezequiel se dirigían a los judíos que estaban en Babilonia, y también a los moradores de Jerusalén y a todo el reino de Judá.
   No es posible decir cuándo fue escrito el libro. Todo indica que fue el propio Ezequiel quien lo escribió, y que al parecer lo hizo en Babilonia.

      2. CONTENIDO

   El libro comienza con la primera visión de Ezequiel, que tuvo lugar en 593 a.C. (caps. 1-3). En ella, Dios llama al profeta para que lleve a su mensaje al pueblo de Israel. Ellos o desafiarán y depreciarán, pero él, por su parte, les dirá todo lo que el Señor le ordenó a decir (2:1-8).
   Luego (caps. 4-24) vienen los mensajes de Dios contra Jerusalén, que el profeta proclama antes de la caída de la ciudad, en 586 a.C. (1:2 / 8:1 / 20:1 / 24:1).
   Después de condenar a Jerusalén, el profeta para a anunciar que Dios castigará a las naciones y ciudades vecinas de Israel  (25:1 a 32:32), que son siete en total: Amón, Moab, Edom, Filistea, Tiro, Sidón y Egipto.
   En el cap. 33 comienza una nueva sección, que se prolonga hasta 37:29. Dios denuncia a las autoridades, los «pastores» de Israel,  y promete que él mismo será el pastor de su pueblo (cap. 34), y que los llevará de regreso a su tierra (cap. 36), donde ellos serán su pueblo y él será su Dios (36:28). Judá e Israel volverán a ser un reino unido, gobernado por un rey como David (37:21-25). Dios les dará un nuevo templo, en donde él vivirá para siempre con ellos (37:26-28).
   Terminados esos mensajes, Dios anuncia que Gog, el último enemigo, será derrotado (caps. 38-39).
   El libro termina con una grandiosa visión del futuro templo y de la futura tierra de Israel, donde el pueblo vivirá seguro y alegre, adorando a Dios y cumpliendo su voluntad (caps. 40-48).

     3. MENSAJE

   El mensaje principal del libro es que, a pesar de las dificultades, el sufrimiento y la miseria del pueblo Dios es el Señor, quien finalmente dará la victoria a su pueblo. El templo había sido destruido, y el pueblo había sido llevado al cautiverio en Babilonia. Lejos de su patria y del templo, se sentían también lejos de Dios (Sal 137). Pero Dios estaba con ellos, y su voluntad se cumpliría. los enemigos serían derrotados, y el pueblo volvería a la Tierra prometida, donde, en un nuevo y glorioso templo adoraría al Señor.
   Otro mensaje importante es que Dios castiga a su pueblo cuando este no le obedece. Cuando mayor es el privilegio, tanto más severo es el castigo. El pueblo es «escogido» no solamente para ser bendecido, sino, fundamentalmente, para servir (5:5-10).
   «La justicia del justo será sobre el, y la impiedad del impío será sobre él» (18:20). Cada uno es responsable de sí mismo, y nadie es castigado por causa del pecado de otros. Dios quiere que todos practiquen el bien, y no se complace en castigar al pecador (18:30-31).
   Así como, después de la salida de Egipto, la gloria del Señor había acompañado al pueblo durante la caminata por el desierto, así también la misma gloria acompañaría al pueblo en el cautiverio en Babilonia. La gloria del Señor dejó el templo (10:1-21 / 11:22-25), se manifestó en las márgenes del río Quebar, en Babilonia (1:1-28), y, al final, regresaría al nuevo templo, en Jerusalén (43:1-12).
   Dios es Señor de todos los pueblos y no solamente del pueblo de Israel. En los mensajes contra las otras naciones (caps. 25-32), especialmente contra Tiro (26:1 al 28:20) y contra Egipto (caps. 29-32), Dios anuncia que ellas serán derrotadas y destruidas, para hacerles saber que él es el Señor. La frase «dice Jehová el Señor» (32:32) es una afirmación que constantemente se repite.

     4. CARACTERÍSTICAS

   Ezequiel fue llevado al cautiverio en Babilonia antes de la destrucción de Jerusalén. En Babilonia, él profetizó lo mismo para el pueblo que estaba allí que para los que habían quedado en Jerusalén. En 33:21-22, el profeta cuenta que recibió las noticias de la caída de Jerusalén.
   La profecía de Ezequiel está marcada por visiones, de modo que puede decirse que Ezequiel es un profeta visual. Son cuatro grandes visiones: caps. 1-3; 8-11; 37; 40-48, y todas ellas están fechadas, con la excepción de la visión de los valle de los huesos secos, en Ez 37.
   Además de trasmitir los mensajes, Ezequiel los representó, más que cualquier otro profet,a mediantes actos simbólicos (véase Jer 14:1-11, notas). Estos actos simbólicos puede apreciarse en: 3:22-27 / 4:1-17 / 5:1-17 / 12:1-16 / 12:17-20 / 21:6 / 24:17.
   Por ser parte de una familia sacerdotal, Ezequiel pone el énfasis en la santidad de Dios (véase 20:9, nota). Asimismo, da mucha importancia a la diferencia entre lo puro y lo impuro (22:26 / 24.13 / 36:25, 33 / 37:23 / 39:12).

     5. CAPÍTULOS
En construcción...

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