1. INTRODUCCIÓN
La Segunda Epístola de Pedro fue escrita a todos los cristianos de su tiempo. Trata acerca de las falsas doctrinas que se estaban diseminando entre ellos. Los falsos maestros no sólo enseñaban cosas erróneas sino que también se entregaban a todo tipo de inmoralidades y vicios, y buscaban arrastrar a otros consigo. El apóstol advierte a los destinatarios de esta carta de peligro que ellos corren, y los anima a mantenerse firmes en la fe y en la vida de pureza y dedicación a Dios. Esos falsos maestros también se burlaban de la esperanza que los cristianos tenían de que Cristo volvería; por eso, el apóstol afirma que, en verdad, el Señor volverá. No obstante, por ser bondadoso, Dios tiene paciencia «no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento» (3:9). El apóstol recomienda que todos «procuren con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz» y esperen aquel día bendecido en el cual habrá «cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia» (3:13).
2. CONTENIDO
El apóstol comienza por recordar a los destinatarios que fue Dios mismo quien los escogió y llamó; la responsabilidad de ellos es la de mantenerse firmes en la fe y crecer espiritualmente.
Luego, habla acerca de los falsos maestros que buscan arrastrar a los cristianos a una vida llena de pecados e inmoralidades. El peligro que corren los cristianos es grande, y el apóstol no escatima las palabras al condenar a aquellos falsos maestros. Lo peor es que ellos habían sido miembros de la comunidad cristiana, pero luego abandonaron la fe. Por eso, su castigo será peor aún.
Algo que los falsos maestros habían eran burlarse de la esperanza de los cristianos, de que Cristo volvería en breve. El apóstol afirma que el día final vendrá, un cuando no sea posible decir cuándo. Los alienta a que estén siempre listos para entrar en ese cielo nuevo y tierra nueva que Dios creará, y que crezcan «en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo» (3:18).
3. MENSAJE
La conducta de todo seguidor de Cristo debe ser irreprensible, libre de todo pecado e inmoralidad, sin mancha y sin culpa delante de Dios. Los cristianos son hijos de Dios y, por eso, comparten su naturaleza divina.
La vida cristiana es una vida de progreso y crecimiento. Los seguidores de Cristo deben hacer todo lo posible por tener todas las virtudes cristianas que Dios quiere para ellos. La persona cristiana nunca deja de crecer espiritualmente.
Dios siempre cumple sus promesas, y el pueblo de Dios vive en este mundo confiado en que, un día, este universo lleno de pecado y maldad desaparecerá. Entonces, aparecerá el nuevo universo, donde todo se hará de acuerdo con la voluntad de Dios.
4. AUTOR, FECHA, LUGAR Y DESTINATARIOS
El apóstol Pedro es el autor de la epístola (1:1). Habla acerca de la ocasión en que él y los apóstoles Santiago y Juan estuvieron con Jesús en el monte de la transfiguración (1:17-18), y se acuerda de que Jesús había hablado con el acerca de su muerte (1:14). Hace referencia a la Primera Epístola (3:1), y dice que es por medio de sus cartas como él hará que sus destinatarios recuerden sus enseñanzas (1:12, 14).
El apóstol Pedro fue muerto más o menos en 65 d.C. (véase 1 P Introducción 4). Por lo tanto, debió escribirse esta cartas antes del 65, después de escribir la primera.
No hay nada que indique dónde estaba el apóstol cuando escribió esta carta.
Los destinatarios son los cristianos en general. No obstante, el apóstol dice que ésta es la segunda carta que les escribe (3:1), y da a entender que los destinatario son los mismos de 1 Pedro (1 P 1:1).
5. RELACIÓN ENTRE 2 PEDRO Y JUDAS
Una lectura cuidadosa de esas dos cartas muestra que el segundo capítulo de 2 Pedro tiene muchas relaciones con los versículos 19 y 25 de Judas (Véase las notas al cap. 2). Esas semejanzas tiene que ver con el tema, la manera en que se dicen las cosas y el orden de los versículos. Esto sugiere que el autor de una de esas cartas se valió de la otra para escribir la suya. Muchos estudiosos piensan que el autor de 2 Pedro utilizó la Epístola de Judas.
6. CAPÍTULOS
En construcción...
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