martes, 24 de marzo de 2015

1 Pedro

     1. INTRODUCCIÓN

   La Primera Epístola de Pedro fue escrita para los cristianos que vivían en cinco provincias romanas situadas en una región que hoy día es parte de Turquía (1:1). El apóstol está en «Babilonia» (5:13), probablemente una referencia a la ciudad de Roma (Véase 5:13, nota).
   Los destinatarios de la carta enfrentan sufrimientos y dificultades por causa de su fe. Al tratar de animarlos a seguir firmes en su dedicación a Jesucristo, el apóstol muestra que los sufrimientos prueban que su fe es verdadera (1:77), y cita el ejemplo de Cristo, quien soportó el sufrimiento y la muerte a favor de ellos; les aconseja que, a su vez, sigan ellos el ejemplo del Maestro (2:21-25), y recomienda que, sobre todo, vivan una vida que honre y glorifique el nombre de Dios (1:15-16). El autor les recuerda a los hermanos en la fe la razón por la que han sido salvos: «Vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable» (2:9).

      2. CONTENIDO

   El apóstol comienza dando gracias a Dios por la salvación dada a los destinatarios por medio de la resurrección de Jesucristo. Habla de las pruebas y sufrimientos que los cristianos enfrentan. Afirma que todo eso debe ser motivo de alegría, pues prueba que ellos son fieles seguidores de Jesucristo. Es un gran privilegio sufrir por ser cristiano. El sufrimiento pone a prueba la fe, así como el fuego pone a prueba la calidad del oro. Si los cristianos se mantienen firmes en la fe recibirán la corona de gloria que Dios da a los que permanecen firmes hasta el fin (1:7).
   Al hablar acerca de los cristianos, el apóstol usa palabras tomadas del AT. Ellos son «linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios» (2:9). Por eso, deben vivir una vida santa, es decir, completamente dedicada a Dios. Al vivir en medio de los paganos, la vida de los cristianos debe ser ejemplar. También la vida en la comunidad cristiana debe ser de amor mutuo, y de humildad y servicio. El modelo que deben seguir es el de Cristo mismo, quien sufrió por ellos (2:21-25).
   Esta breve carta da un bello testimonio del gran privilegio de ser cristiano en cualquier lugar, y en cualquier época y circunstancia de la vida.

     3. MENSAJE

   La persecución no es un castigo, sino una bendición. Es una prueba de que el cristiano sigue fielmente el ejemplo de Cristo. Por lo tanto, quienes son perseguidos deben alegrarse (1:6 / 3:14 / 4:12-16), pues Dios los bendecirá (2:19-20) y les dará fortaleza (5:9-10).
   El día del juicio final se acerca. Esto es un gran motivo para que los destinatarios de esta epístola sean cristianos fieles y dedicados al Señor Jesucristo (1:5, 17 / 4:7).
   Los seguidores de Jesucristo deben dedicarse a hacer el bien a todos (2:12, 15-17), no deben pagar nunca mal por mal (2:18, 20-23 / 3:9, 14-16), y sobre todo, deben tratar a los hermanos en al fe con cariño, respeto y amor (1:22-23 / 3:8-9 / 4:8-12). Cristo mismo es el ejemplo que deben seguir (2:21-25 / 3:17-18).
   El apóstol habla varias veces sobre las tres grandes virtudes cristianas: la fe (1:5, 7, 9 / 2:7 / 5:9), la esperanza (1:3, 13, 21 / 3:5) y el amor (1:8, 22 / 2:17 / 3:8 / 4:8).

      4. AUTOR, FECHA, LUGAR Y DESTINATARIOS

   El apóstol Pedro escribió esta carta (1:1). Habla acerca de sí mismo como presbítero y como testigo de los sufrimientos de Cristo (5:1).
   El apóstol Pedro fue muerto en Roma alrededor del año 65 d.C., durante la persecución del emperador Nerón contra los cristianos. Por lo tanto, esta carta debe de haber sido escrita entre 60 y 65 d.C.
   El apóstol da a entender que se encuentra en la ciudad de Roma, a la cual se refiere de manera indirecta mediante el nombre de Babilonia (véase 5:13, nota).
   Los destinatarios habían sido paganos antes de convertirse a la fe cristiana; por lo tanto, eran gentiles (1:14, 18 / 2:9-10 / 4:2-4).

     5. CAPÍTULOS
En construcción...

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