lunes, 23 de marzo de 2015

2 Tesalonicenses

     1. INTRODUCCIÓN

   Aun después de haber recibido la primera carta de Pablo, los cristianos de Tesalónica siguieron discutiendo acerca de la venida del Señor Jesucristo. Algunos incluso decían que el día del Señor ya había llegado, mientras que otros dejaron de trabajar y vivían a costa de otros.
   Entonces Pablo escribe la Segunda Epístola a los Tesalonicenses a fin de corregir esas falsas enseñanzas y maneras de actuar. El apóstol dice que, antes de la venida de Cristo, habrá un tiempo de maldad y de pecado; habla también de un poder misterioso, al que llama «el hombre de pecado», el cual comandará una rebelión contra Dios. Pero Dios vencerá, y el Señor Jesucristo destruirá al hombre de pecado. Pablo les pide a los lectores que continúen firmes en la fe, y les ordena que sigan su propio ejemplo y no anden tras enseñanzas falsas.

     2. CONTENIDO

   Como de costumbre, Pablo comienza la carta con un saludo, en el cual incluye a Silas y a Timoteo como coautores (1:1). Con sólo dos excepciones (2:5 / 3:17), en las recomendaciones y órdenes que da habla siempre en nombre de los tres.
   Pablo habla primero acerca de los últimos días (1:3 al 2:12). En seguida (2:13 al 2:12), recuerda a sus lectores los deberes y privilegios que ellos tienen. Pablo no duda en usar su autoridad como apóstol de Jesucristo, a fin de ordenar a los tesalonicenses que hagan lo que deben como pueblo de Dios.
   Con saludos y una bendición, Pablo termina la carta (3:16-18).

     3. MENSAJE

   La vida cristiana: En esta carta, Pablo destaca la acción de Dios en la vida de su pueblo. Es Dios quien nos llama (1:11 / 2:14) y nos elige para que seamos salvos (2:13). Dios nos ama (2:16), y él completará el trabajo cristiano que hacemos (1:11). Y aunque los cristianos ahora tengan que sufrir (1:4-6), vendrá el tiempo cuando Dios les dará descanso (1:7).
   El deber de trabajar: Pablo reprende a quienes no quieran trabajar. (3:6, 11-12) y cita el ejemplo que él y sus compañeros de misiones dan en este asunto (3:7-9). La regla es ésta: «Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma» (3:10).
   El fin del mundo: La verdad principal de lo que Pablo dice acerca del fin del mundo es que el futuro está en las manos de Dios y no depende de las fuerzas del mal. Dios es quien decide cómo y cuándo llegará el fin, con la completa destrucción del mal (1:6-10 / 2:8-12).

     4. FECHA, LUGAR Y DESTINATARIOS

   Todo indica que esta carta fue escrita después de 1 Tesalonicenses, pero no es posible decir con certeza dónde estaba Pablo y cuando la escribió (Véase 1 Ts Introducción 4).

     5. CAPÍTULOS
En construcción...

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