1. TÍTULO
Salmos es el libro de himnos y oraciones del pueblo de Israel. La mayoría de los Salmos fue escrita y musicalizada para su uso en el templo, en las reuniones de adoración. En hebreo, su título es «Libro de alabanzas». La palabra «salmo» es de origen griego y quiere decir himno o canción. A la colección completa de los salmos se la conoce con el nombre de «Salterio».
2. FORMACIÓN DE SALTERIO
Los Salmos fueron escritos por diferentes autores, durante un período de aproximadamente setecientos años (del 1000 al 333 a.C.). Después de un largo proceso de composición, uso y selección, el resultado fue una colección final de 150 Salmos, aceptada por el pueblo de Israel. Con esta colección se abre la tercera parte de la Biblia Hebrea (Lc. 24:44).
Así como la Ley (Pentateuco) tiene cinco libros, así también, el Salterio está organizado en cinco libros: 1-41, 42-72, 73-89, 90-106, 107-150. Cada una de esta colecciones termina con una doxología, es decir con una expresión de alabanza a Dios: 41:13 ; 72:18-19 ; 89:52 ; 106:48 ; 150:1-6. El salmo 150 funge como doxología final para todo el Salterio.
Dentro de esas cinco colecciones hay algunas colecciones menores, como los «Salmos de Asaf» (73-83), los «Salmos del grupo de Coré» (42; 44-49), las «Canciones de Peregrinos», y los «Salmos de Aleluya» (146-150), los cuales comienza y terminan con la palabra «Aleluya», que quiere decir «Alabemos al Señor» (104-106; 111-117; excepto 114; 135; 146-150).
Algunos salmos se repiten: el salmo 14 es igual al 53. El salmo 70 se repite en el 40:13-17. Y el 108 está compuesto por 57:5-11 y 60:5-12. El salmo 18 se encuentra también en 2 Samuel 22:1-51; el salmo 96, en 1 Crónicas 16:23-44; y el salmo 105:1-15, en 1 Crónicas 16:8-22.
3. TIPOS DE SALMOS
De acuerdo con su propósito y con su contenido, los salmos pueden ser clasificados de la siguiente manera:
- Súplicas: En estos salmos, también llamados «lamentos», el autor reclama el estar pasando por una situación desagradable, que puede ser enfermedad, persecución, o calumnia, e implora a Dios que lo ayude. Estos salmos terminan generalmente con una expresión de gratitud en la que el salmista promete alabar a Dios u ofrecerle sacrificios. En el salmo 13 leemos la súplica de una persona; en el 79, la de una comunidad.
- Himnos: Los himnos son canciones que hablan acerca de la persona en su relación con Dios. Hay carios tipos de himnos:
- En el «himno de alabanza», el salmista (Sal 8) o la comunidad (Sal 111) alaban a Dios. Este tipo de himno comienza generalmente con una invitación a la adoración, seguida de las razones por las cuales Dios merece ser alabado, y a veces termina con la misma expresión de alabanza o con otra.
- «Himno de acción de gracias» es aquel en el que una persona (Sal 34 o el pueblo (Sal 67) agradecen a Dios alguna bendición enviada por él.
- En el «himno de confianza» se habla de la fe en Dios, pues él responde las oraciones, y salva y bendice a una persona (Sal 11; 16; 62) o a una comunidad (Sal 125).
- En los «himnos de Sion» hay un elogio de Jerusalén, el lugar donde Dios mora en medio de su pueblo (Sal 46; 48; 76; 87; 122).
- Salmos para el rey: Estos salmos, también llamados «reales», elogian al rey de Israel como representante de Dios en la tierra. Por medio del rey, Dios ganaba las batallas y derrotaba a los enemigos. El rey era el «hijo de Dios» porque Dios lo había escogido; el rey era el «ungido de Dios» y, por eso, Dios lo investía de poder. En algunos de estos salmos se promete al rey que su reino se extenderá por el mundo entero, y que sus descendientes siempre serán reyes. Son «reales» los siguientes salmos: 2; 18; 20; 21; 45; 72; 89; 101; 110; 132. Los salmos 2; 72 y 110 son considerados mesiánicos, en referencia a un descendiente de David por medio del cual Dios cumpliría, finalmente, las promesas que había hecho a su pueblo.
- Salmo de Dios-rey: En estos salmos, Dios es alabado como rey de Israel y del mundo entero. También se los llama «salmos de entronización» (29; 47; 82; 93; 95-99). La misma idea aparece en otros salmos que hablan del poder y la grandeza de Dios como creador de todas las cosas (33:6-7 / 74:12-17 / 89:10-13 / 93:1 / 104:1-10 / 26 / 136:5-9), como el libertador de Israel (77:16-20) y como señor del Universo (135:6-7). Las otras naciones decían que sus dioses practicaban actos de poder, pero en estos salmos tales actos son presentados como realizados por el Señor, el Dios de Israel, quien es más poderoso que todos los dioses (86:8 / 95:3 / 96:4-5 / 97:7, 9).
- Canciones de peregrinos: Estas canciones eran cantadas por los peregrinos que venían de otras partes de Israel o del exterior, y que subían a Jerusalén para celebrar las fiestas religiosas. Los Sal 84 y 122 son de este tipo. Es probable que también los Sal 120 a 134 («cánticos graduales») fuesen salmos de peregrinos.
- Salmos de sabiduría: Estos salmos reflejan aspectos de la sabiduría que se halla, por ejemplo, en libros como Proverbios. Ellos hablan de la obediencia a la ley (Sal 1:2, nota), del temor a Dios, del castigo a los malos y de las recompensas a las personas fieles, a la vez que dan consejos en cuanto a cómo deben actuar las personas sabias. pertenecen a este tipo los Sal 32; 34; 37; 112; 128, además de los Sal 1 y 119, llamados «Salmos de la Ley» (Torá).
- Salmos para el culto: Estos salmos, también llamados «litúrgicos», tienen que ver con la adoración pública realizada en el templo: 15; 24; 50; 81; 118; 134; 136. Los Sal 30 y 92 indican la ocasión en que debían ser cantados.
- Salmos históricos: Seis salmos recuerdan acontecimientos de la historia de Israel en relación con el Señor: 78; 105; 106; 114; 135; 136.
- Salmos escatológicos: Los salmos 96-98 son llamados así porque hablan de la victoria final del Señor, el Dios que domina el Universo.
- Salmos acrósticos o alfabéticos: Algunos salmos son llamados acrósticos, o alfabéticos, porque sus versículos o sus estrofas están ordenadas según el alfabeto hebreo, es decir, comienzan con alef, la primera letra , y van hasta la tav, que es la última. Este arreglo alfabético a veces perjudica la secuencia lógica de las ideas.
- Toman como base la primera letra de la primera palabra de cada versículo los Sal 25; 34; 111; 112; 145.
- Los Sal 9; 10; 37 toman como base la primera letra de la primera palabra de cada estrofa.
- El salmo 119 sigue una secuencia especial de 22 estrofas, pues son 22 las letras del alfabeto hebreo. En el texto hebreo, cada estrofa está compuesta de ocho líneas, cada una de las cuales comienza con la misma letra. De este modo, las líneas de los v. 1-8 comienzan todas con alef y así hasta llegar a la letra tav, en los v. 169-176.
4. TÍTULOS HEBREOS DE LOS SALMOS
En la mayoría de los títulos hebreos se habla de la autoría de los salmos. A veces se da información acerca del tipo de poesía del salmo o de su música. Algunos salmos dan informaciones históricas en relación con su letra.
- Autoría: En el texto hebreo, el nombre de David está relacionado con la autoría de 73 salmos. En el encabezado de esos salmos aparece la frase «de David» (o «para David»). Esto puede significar que el salmo:
- 1) Fue escrito por David.
- 2) Es parte de una colección efectuada por David.
- 3) Es parte de una colección hecha para David.
- 4) Se atribuye a David.
- 5) Fue escrito en homenaje a David.
- 6) Fue escrito siguiendo el estilo de David.
- Otros nombres que aparecen como autores de salmos son los de Moisés (90), Salomón (72; 127), Asaf (50; 73-83), Hemán (88), Etán (89) y otros poetas pertenecientes al grupo de familias de Coré (Sal 42-43).
- Tipo de composición: Algunos salmos indican su forma poética, aunque no se sabe qué significan algunas de las palabras hebreas que aparecen en sus títulos. La palabra mizmor, traducida «salmo», aparece en el título de 57 salmos. «Canción» (shir) está en el título de 30 salmos (Sal 120-134) y, a veces, aparece junto a «salmo». La palabra hebrea mazkil, poesía, aparece en 13 salmos (Sal 32). «Himno» (miktam) está presente en el título de 6 salmos (Sal 56-60). La palabra «oración» aparece en el título de 5 salmos (Sal 17).
- Contexto histórico: Trece salmos, todos ellos relacionados con David, dan información acerca de su contexto histórico: 3; 7; 18; 34; 51-52; 54; 56-57; 59-60; 63; 142.
- Términos musicales: En el título de varios salmos hay referencias musicales: instrumentos de cuerdas (4; 6; 46; 62) y de viento (5); dirección y coros (22; 88) y melodías (8; 9; 22; 45; 56-57; 60). En el texto hebreo, la palabra selah aparece 71 veces en el salterio y tres veces en Habacuc. No hay certeza en cuanto a su sentido. Tal vez signifique «pausa musical» o «repetición». Por causa de esta incertidumbre, y por no haber formado parte del texto de cada salmo cuando fue escrito originalmente, esta palabra se omite en un gran número de las traducciones modernas de la Biblia.
5. LA POESÍA DE LOS SALMOS
En hebreo, los salmos no tienen rima, y no hay un número determinado de sílabas para los versos (líneas), los cuales son libres o blancos. La riqueza de las figuras del lenguaje (comparaciones) y los paralelismo en sus variadas formas es lo que da gracia y belleza a la poesía de los salmos.
En la mayoría de los casos el paralelismo es sinónimo, es decir, una idea de la primera línea se repite con otras palabras en la línea o líneas siguientes: ejemplo de ello es el Sal 114, y también 1:1:
''Bienaventurado el varón que no anduvoen consejo de malos,Ni estuvo en camino de pecadores,Ni en silla de escarnecedores se ha sentado. ''
En el paralelismo de contraste, o antitético, la segunda línea es lo opuesto de la primera; por ejemplo, Sal 1:6:
'' Porque Jehová conoce el camino de los justo;Más la senda de los malos perecerá. ''
El paralelismo sintético tiene varias formas. En algunas de ellas las primeras líneas son sinónimas, y la última es una conclusión; por ejemplo el Sal 1:3.
''Será como un árbol plantado junto a corrientes de aguasQue da su fruto a su tiempoY su hoja no cae;Y todo lo que hace prosperará''
6. LA TEOLOGÍA DE LOS SALMOS
Los salmos reflejan aspectos de la fe y de la vida religiosa del pueblo de Israel en el lapso de unos setecientos años. Un estudioso ha señalado que los salmos describen el continuo encuentro del ser humano con Dios. Este encuentro parte de la iniciativa de Dios y constituye el centro de la fe verdadera. En esa experiencia, el ser humano no sólo encuentra a Dios, sino que también se encuentra a sí mismo y aprende a encontrase con otros.
En el Libro de los Salmos, hay evidentes contrastes: alabanza y protesta, certeza y duda, esperanza y desesperanza, amor y odio, amistad y enemistad, salvación y perdición. En este libro podemos descubrir las convicciones religiosas de Israel, resumidas a continuación:
- El Señor, Dios de Israel, es el único Dios verdadero. Él es rey y domina el Universo. Nada puede impedir que se cumpla su voluntad, que tiene en vista el bien, no sólo de Israel, sino de toda la humanidad. Él es como una roca que no puede ser conmovida, y cuida del mundo y de los seres humanos que en él vienen. Él es eterno, creador, glorioso, omnipresente, poderoso, justo, salvador, amoroso, y perdonador. Pero juzga y castiga severamente a los malos.
- El Señor escogió al pueblo de Israel para realizar su plan de salvación a favor de la humanidad. A fin de que Israel pudiese cumplir con su misión, Dios lo liberó de la esclavitud en Egipto, derrotó a sus enemigos, le dio su ley (Torá) y le entregó en propiedad la tierra de Canaán.
- Dios hizo un pacto con Israel, con lo cual aseguró que él siempre estaría con su pueblo, unido a él por medio de un amor permanente y fiel. Cuando el pueblo se rebelaba o desobedecía, o seguía a otros dioses y pecaba, Dios lo castigaba. Pero ese castigo era una expresión del amor de Dios, un Dios que nunca abandonaba al pueblo del pacto.
- Los salmos, en general, tienen como punto de referencia la ciudad de Jerusalén y el culto celebrado en el templo, donde Dios vive junto a su pueblo y donde su gloria se manifiesta. Congregados como pueblo, los israelitas comparecen delante del Señor para adorarlo. En el culto había música, mucha música: los coros y el pueblo cantaban al son de instrumentos de cuerdas y de viento. Y había confesión de pecados, oraciones, sacrificios y ofrendas. La persona que allí adoraba a Dios debía estar preparada para comparecer delante de Él; en todos en todos los actos de su vida, esa persona debía procurar ser correcta para con Dios, para con los otros y para consigo mismo. Un día las naciones de todo el mundo irían al templo y confesarían que el Señor es Dios del mundo entero.
- El ser humano reconoce su pequeñez en la presencia del Dios todopoderoso. El ser humano no se somete, y es humilde delante de Dios, a quien teme, en actitud de respeto y adoración. Pero el ser humano es superior a todos los seres creados, y sólo es inferior a Dios, su creador.
- Las personas que son correctas y fieles, es decir, aquellas que respetan a Dios y procuran obedecer su ley, tendrán éxito en la vida, aunque a veces, parezca que Dios las ha abandonado. El Señor tiene un especial cuidado de los pobres, los oprimidos y los desplazados, porque no tienen prestigio ni poder. Esa gente necesita depender de Dios, quien defiende su vida.
- Los malos, aquellos que no quieren conocer a Dios , tal vez tengan éxito y poder, pero llegará un día en que serán humillados. En aquellos tiempos se creía que sería aquí, en esta vida, donde las personas buenas serían recompensadas, y castigadas las malas. No había todavía una creencia firme y clara de una vida después de la muerte, en la cual se llamaría a cuentas de los malvados. Se creía que al mundo de los muertos (sheol) iban todas las personas, israelitas y no israelitas, buenas y malas. Pero en algunos salmos ya hay señales de una creencia en una vida futura, en la cual Dios recompensará a las personas buenas y castigará a las malas.
- Son llamados «Salmos imprecatorios» aquellos en los que el autor pide a Dios que castigue a sus enemigos (69; 109; 137) («Imprecar» quiere decir aquí «pedir a Dios que castigue a una persona o grupo de personas»). Al leer esos Salmos, es preciso tener en cuenta lo siguiente:
- 1) Ellos se sitúan en los tiempos de la revelación del AT.
- 2) No se trata de odio persona, sino de celo por la causa de Dios: eran Dios e Israel, su pueblo contra sus enemigos y el mal.
- 3) No es justicia hecha por mano propia: la venganza pertenece a Dios (Dt 32:35).
- 4) Todavía no había una revelación clara del juicio final, cuando los malos serán castigados
- 5) La revelación completa del amor vino con Jesucristo (Mt. 5:43 / 22:34-40).
7. LOS SALMOS EN LA VIDA Y EN EL CULTO CRISTIANOS
En los inicios del cristianismo, el libro de los Salmos fue adoptado por las iglesias como su himnario y libro de oraciones. Jesús hizo deferencia a varios salmos, y también fueron citados por los escritores del NT y cantados por los cristianos de la iglesia primitiva. Pero los salmos deben ser interpretados y aplicados a la luz del NT. Es en la persona de Cristo donde la revelación de Dios alcanza su punto máximo. Aquello que es el Libro de los Salmos y en el AT está incompleto y es provisorio, se vuelve completo y definitivo en la revelación de Jesucristo.
8. CAPÍTULOS
En construcción...
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