1. INTRODUCCIÓN
La ciudad de Colosas se situaba en la provincia romana de Asia, región que hoy día es parte de Turquía. Se hallaba a unos 180 km. al este de Éfeso, la capital de la provincia. La iglesia de Colosas no había sido fundada por Pablo, y al parecer él todavía no había estado allí cuando escribió la Epístola a los Colosenses (2:1). Es probable que Epafras, compañero de misiones de Pablo, haya sido el primero en anunciar el evangelio en Colosas (1:7 / 4:12-13).
Pablo, que estaba en la cárcel (4:3, 10, 18), había recibido noticias de las falsas doctrinas que se estaban enseñando a los cristianos de Colosas (2:8, 16-23). Los falsos maestros enseñaban que había seres espirituales que controlaban todo el universo (2:15); también decían que los cristianos debían obedecer ciertas reglas y leyes acerca de las comidas, bebidas y días sagrados, y debían someter el cuerpo a una rigurosa disciplina (2:16-18, 20-23). El apóstol Pablo dice que nada de eso tiene valor espiritual para el cristiano, pues la verdadera vida del cristiano es Cristo mismo (3:3-4). Solamente Cristo puede salvar, solamente por medio de él los pecados son perdonados. Por lo tanto, Pablo anima a los colosenses a que sigan fieles, a poner su fe sobre un fundamento firme y seguro, y a que no vayan tras enseñanzas inventadas por cualquiera. Pablo habla acerca de la nueva vida que los cristianos tienen al estar unidos con Cristo, y de cómo esa vida se manifiesta especialmente en el amor de los unos por los otros: «Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto» (3:14).
2. CONTENIDO
La carta está compuesta de dos partes. En la primera, Pablo habla acerca del evangelio, en especial, de la persona de Cristo y de su misión (1:15-23); también habla acerca de su propia misión y mensaje (1:24 al 2:5), y finalmente habla de la nueva vida en unión con Cristo (2:6 al 3:4).
En la segunda parte, el apóstol habla de los efectos del evangelio en la vida de quienes aceptan a Cristo como Señor y Salvador (3:5 al 4:6). La persona que muere con Cristo y es resucitada con él (2:20 al 3:4) para de la muerte a la vida, a una vida en unión con Cristo.
En los últimos saludos (4:7-17), Pablo pide que esta carta sea envidada a la iglesia de Laodicea, una ciudad vecina, y que a su vez los cristianos de Laodicea envíen a los colosenses la carta que Pablo les había escrito o estaba por escribirles. Tíquico llevó la carta de Pablo a los colosenses. Con él viajó Onésimo (4:7-), en cuyo favor Pablo escribió la Epístola a Filemón.
3. MENSAJE
La persona de Cristo: Cristo es la revelación visible del Dos invisible, y tiene en sí mismo la naturaleza completa de Dios. Por medio de él Dios creó todas las cosas. Cristo es superior a todo lo creado, y ocupa el primer lugar en todo. Por medio de Cristo, Dios atrae nuevamente el universo hacia sí mismo. En la cruz, Cristo derrotó a los seres espirituales que controlan el universo, lo cual significa que ellos no tienen ya dominio sobre los cristianos (1:15-20 / 2:9-10, 15, 20).
Cristo y la iglesia: La iglesia es el cuerpo de Cristo, y él es la cabeza del cuerpo. Él da vida al cuerpo, lo controla, lo alimenta y lo mantiene todo unido (1:18, 24 / 2:19). Mientras que la Epístola a los Efesios da preeminencia a la iglesia, que es el cuerpo de Cristo, la Epístola a los Colosenses pone el énfasis en Cristo, que es la cabeza del cuerpo.
El misterio d e Dios: El misterio de Dios, es decir, su voluntad y su plan para el universo, es Cristo mismo, a quien Pablo anuncia. Él es quien abre todos los tesoros escondidos del conocimiento y de la sabiduría de Dios. Dios decidió revelar ese misterio a todos los pueblos. El misterio es que Cristo está en nosotros, los cristianos, y es él quien nos da la firme convicción de que tendremos parte en la gloria de Dios (1:16-17 / 2:2-3 / 4:3).
Unión con Jesucristo: Ser cristiano quiere decir, sorbe todo, estar unido a Jesucristo en su muerte y resurrección, y quedar así libre del poder de la naturaleza pecadora. Esa unión, dice Pablo, hace que nosotros tengamos la misma naturaleza divina de Cristo (1:28 / 2:6, 9-10, 20 / 3:1).
4. FECHA, LUGAR Y DESTINATARIOS
El apóstol estaba preso cuando escribió la carta (4:3, 10, 18), pero no dice dónde. En 2 Co 11:23, Pablo dice que ha estado preso varias veces, y el Libro de los Hechos nos cuenta que estuvo preso dos veces: En Cesarea (Hch 23:31 al 26:32), y en Roma (Hch 28:16-30). Como no sabemos dónde estaba Pablo cuando escribió esta carta, es imposible decir con certeza cuándo la escribió.
No hay ninguna indicación de que Pablo conociera personalmente a los destinatarios de esta epístola, pues no fue él quien fundó la iglesia en Colosas. Al final de la carta, saluda por nombre a dos personas: Ninfas, que al parecer vivía en Laodicea (4:15), y Arquipo, que parece haber sido uno de los líderes de la iglesia en Colosas (4:17). Por medio de Epafras, que estaba con Pablo cuando éste escribió la carta (4:12-13), Pablo conocía la situación de los cristianos de Colosas.
5. CAPÍTULOS
En construcción...
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