1. INTRODUCCIÓN
Filipos era una ciudad situada en la provincia romana de Macedonia, región que hoy día es parte de Grecia. En Hch 16:12-40 se cuenta cómo Pablo y sus compañeros de misiones llevaron el evangelio a aquella ciudad, aproximadamente en el año 50 d.C. La iglesia de Filipos fue la primera iglesia cristiana en Europa. El apóstol visitó la ciudad por lo menos una vez más (Hch 20:1-6).
Los cristianos de Filipos hicieron cuanto pudieron para ayudar a Pablo en su tarea de predicar la buena noticia del evangelio por todo el Imperio Romano. Cuando él necesitó ayuda, los cristianos de Filipos se la dieron (4:14-16). Años después, cuando estaba en la cárcel (1:7, 13-14) y necesitaba ayuda, una vez más la iglesia de Filipos envió a uno de sus miembros, Epafrodito, con ayuda para Pablo (2:25 / 4:18). Mientras estaba con Pablo, Epafrodito cayó enfermo y Pablo consideró que lo mejor era enviarlo de regreso a Filipos (2:25-30). Pablo aprovechó la oportunidad para escribir una carta a sus queridos hermanos y hermanas de Filipos, y agradecerles la ayuda que le habían enviado. Pablo planeaba mandar luego a Timoteo a Filipos, quien llevaría noticias suyas (2:19, 23). El Apóstol esperaba tener más tarde la oportunidad de volver a visitar a los filipenses (1:24-27 / 2:24). En su carta no solamente agradece la ayuda, sino que habla también de los problemas que habían surgido en la iglesia, y les advierte contra las falsas doctrinas que algunos estaban enseñando.
Esta carta muestra el gran amor que Pablo tenía por los filipenses, y habla de la confianza, la alegría, el amor cristiano y la firmeza, que deben ser cualidades de los seguidores de Jesucristo. Pablo dice que, sobre todo, ellos deben imitar el ejemplo de Cristo mismo, el cual siguió el camino de la humildad y la obediencia a Dios, camino que lo llevó a la muerte en la cruz y a la altísima posición de Señor de todos (2:5-11).
2. CONTENIDO
Como de costumbre, Pablo comienza la carta con un saludo y una oración a favor de los destinatarios (1:1-2). Timoteo es incluido como coautor de la carta (v. 1 / 2 Co 1:1).
El apóstol comienza con una larga oración de agradecimiento a Dios por los filipenses (1:3-11), en la cual expresa su gran amor por ellos y su profundo deseo de que sigan creciendo en amor, sabiduría y entendimiento. Luego de hablar sobre su propia situación (1:20-30), Pablo pide a sus lectores que sean humildes y busquen el beneficio de los otros y no solamente el propio. Como modelo para ellos, cita el ejemplo de Cristo (2:6-11). Estos versículos son un bello himno, que habla acerca de la humildad y la exaltación de Cristo.
Pablo previene a sus lectores contra las falsas doctrinas que algunos están enseñando (3:1-11), y los exhorta a seguir en la misma dirección espiritual que habían seguido hasta aquel momento (3:16). De los muchos consejos que les da, los que se encuentran en 4:4-9 valen para los seguidores de Cristo de todos los tiempos.
3. MENSAJE
Alegría y satisfacción: Más que ninguna otra de sus cartas, Pablo habla aquí de la alegría que los cristianos deben sentir en su vida en comunión con Dios y entre sí (4:4). Diecisiete veces en esta breve carta, Pablo habla de estar alegres y satisfechos.
Unión con Cristo: Sobre todo, la vida cristiana es una vida de unión con Cristo (1:26 / 2:1 / 3:1, 9 / 4:1, 7). Esto también quiere decir unión con los demás (2:2), y ayuda y consejos mutuos (4:2-3).
Cómo Dios nos salva: Cuando Pablo practicaba el judaísmo, pensaba que Dios salvaba a las personas que hacen todo lo que la ley de Moisés manda. Ahora sabía que la persona es salva por medio de la fe en Cristo y por nada más (3:1-9).
La venida de Cristo: Varias veces Pablo hace referencia a la venida de Cristo (1:6, 10 / 2:16 / 3:20 / 4:5). Para Pablo, éste era un motivo poderoso para vivir la verdadera vida del seguidor de Cristo.
Sufrir por Cristo: Sufrir por Cristo no es un deber, es un privilegio. Por medio del sufrimiento, el seguidor de Cristo se vuelve más parecido a él y se une más a él (1:28-29 / 3:10-11).
4. FECHA, LUGAR Y DESTINATARIOS
Pablo estaba preso cuando escribió esta carta (1:7, 13-14, 19), pero no dice dónde. En 2 Co 11:23, él dice que ha estado preso varias veces, y en el Libro de los EHchos cuenta que estuvo preso dos veces: en Cesarea (Hch 23:31 al 26:32) y en Roma (Hch 28:16-31). Pablo habla del «pretorio» (1:13), y se refiere a «los de la casa de César» (4:22). Muchos piensan que ese último pasaje prueba que Pablo estaba preso en Roma. Esto es muy posible, pero conviene hacer notar que la expresión se aplicaba por igual, para los que trabajaban para el Emperador, tanto en Roma como en las provincias.
Como no sabemos el lugar donde Pablo estaba cuando escribió la cara, es imposible decir cuándo la escribió.
Los destinatarios eran de Filipos. Esta ciudad había alcanzado la categoría de colonia en época del emperador Augusto y sus habitantes poseían derechos de ciudadanía; no obstante, la población de Filipos estaba compuesta por ciudadanos, libertos y esclavos, como claramente lo muestra el caso de la niña esclava (Hch 16:16-19). Los soldados romanos retirados recibían del gobierno tierras en las provincias, y muchos de ellos vivían en Filipos. En Filipos se adoraba a varios dioses paganos; también había un lugar de oración de judíos (véase Hch 16:13, nota).
4. CAPÍTULOS
En construcción...
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