miércoles, 25 de marzo de 2015

Génesis 2 - El hombre en el huerto de Edén [Comentarios]

Índice:

  • Dios reposó.
    • El día de reposo es bendito y santificado.
  • El Huerto de Edén.
    • Dos arboles
      • El árbol de la vida
      • El árbol del conocimiento del bien y el mal.
  • Ayuda idónea.


DIOS REPOSÓ
Luego de haber creado todo, la Biblia dice que Dios “reposó”.
(Génesis 2:1-2) Y fueron acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. (2) Y acabó Dios en el séptimo día su obra que había hecho, y reposó en el séptimo día de toda su obra que había hecho.

¿Acaso Dios estaba cansado luego de haber creado todo? Sabemos que no es así.
(Isaías 40:26-31) Alzad a lo alto vuestros ojos y ved quién ha creado estos astros : el que hace salir en orden a su ejército, y a todos llama por su nombre. Por la grandeza de su fuerza y la fortaleza de su poder no falta ni uno. (27) ¿Por qué dices, Jacob, y afirmas, Israel: Escondido está mi camino del SEÑOR, y mi derecho pasa inadvertido a mi Dios? (28) ¿Acaso no lo sabes? ¿Es que no lo has oído? El Dios eterno, el SEÑOR, el creador de los confines de la tierra no se fatiga ni se cansa. Su entendimiento es inescrutable. (29) El da fuerzas al fatigado, y al que no tiene fuerzas, aumenta el vigor. (30) Aun los mancebos se fatigan y se cansan, y los jóvenes tropiezan y vacilan, (31) pero los que esperan en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.

Dios no reposó porque estuviera cansado, sino porque la obra que se propuso hacer ya estaba completa. Ya no había nada más que agregar. Todo estaba perfecto tal como lo había hecho.

La obra “completa” de Dios va más allá de lo que nos imaginamos. Dios no sólo acabó de crear lo pasado, sino que también el futuro. Tal vez a nosotros nos cueste entender esto, porque estamos limitados por el tiempo, pero Dios no lo está. Él trasciende el tiempo, y todo lo que hace es eterno. Para Él, el futuro ya está hecho.

No es casualidad que en la Biblia hay un gran paralelo entre Génesis y Apocalipsis. Donde comenzamos, allí terminamos. Desde el principio, Dios no sólo creó lo que era en ese momento, sino también lo que será. Por eso, cuando acabó Su obra, Él reposó. No había nada más que hacer. Todo estaba hecho. Desde el principio, Dios diseñó el final de los tiempos, y todo lo que sucede en medio.

Dios no se ha desentendido del mundo. Él está en control de todo. Qué tranquilidad debería traernos saber que Dios hizo su obra perfecta, y que la terminará. ¿Qué mejor reposo podemos tener al saber que Dios está en control?
(Salmos 138:8) El SEÑOR cumplirá su propósito en mí; eterna, oh SEÑOR, es tu misericordia; no abandones las obras de tus manos.

(Filipenses 1:6) estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús.

DIOS REPOSO - DÍA DE REPOSO ES BENDITO Y SANTIFICADO
Desde esa primera semana de la creación, Dios bendijo el séptimo día y lo santificó.
(Génesis 2:3) Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda su obra que Dios había creado y hecho.

«Santificar» significa: apartar.  Dios apartó el sábado para un uso especial.
(Levítico 23:2-3) Habla a los hijos de Israel y diles: "Las fiestas señaladas del SEÑOR, que vosotros habréis de proclamar como santas convocaciones, son éstas: (3) "Seis días se trabajará, pero el séptimo día será día de completo reposo, santa convocación en que no haréis trabajo alguno; es día de reposo al SEÑOR dondequiera que habitéis.

El Shabat es una cita divina que Dios estableció con Su Pueblo. Es un día que Dios escogió para conectar con sus hijos. Es un día de puertas abiertas que conectan la Tierra con el Cielo (Eze. 46:1).

Para nosotros debería ser un día especial. Luego de cumplir con nuestro trabajo semanal, debemos detenernos y reconocer que no es nuestra obra no sería nada sin Dios; Él es quien está en control de todo. La obra que Dios comenzó desde el inicio de la creación, la acabará y se hará manifiesta en nuestras vidas.  ¡Qué reposo encontramos al saber esto!

Es curioso que tanta gente se resista a la idea del «Reposo». Lo perciben como una «limitación», en lugar del alivio que está diseñado a traer. Tal vez la razón profunda del rechazo al «Shabat» se debe a que la gente no quiere ceder el control; quieren seguir haciendo su obra y depender de ella, en lugar de soltar, confiar en Dios, y reposar en Él.

El Shabat no es una limitación, sino un reposo. Por eso Jesús dijo:
(Marcos 2:27) El día de reposo se hizo para el hombre, y no el hombre para el día de reposo.

Vimos que el trabajo es una bendición que Dios dio al hombre; fuimos diseñados para ser productivos. Pero al final de la semana debemos detenernos y reconocer que nuestra obra no sería nada sin Dios. Nosotros no estamos en control, sino es Dios.
(Éxodo 20:8-11) Acuérdate del día de reposo para santificarlo. (9) Seis días trabajarás y harás toda tu obra, (10) mas el séptimo día es día de reposo para el SEÑOR tu Dios; no harás en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que está contigo. (11) Porque en seis días hizo el SEÑOR los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, el SEÑOR bendijo el día de reposo y lo santificó.

Reposamos sabiendo que Dios está en control, y la obra que empezó… la terminará.

EL HUERTO DEL EDÉN
Cuando Dios creó al ser humano, no lo puso en cualquier lugar. Él preparó un lugar especial para el hombre.
(Génesis 2:7-8) Entonces, Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente. (8) Y plantó Dios un huerto hacia el oriente, en Edén; y puso allí al hombre que había formado. 

Ese lugar especial se conoce como “el Jardín del Edén”.  ¿Qué había en ese Jardín?
(Génesis 2:9, 15) Y Dios hizo brotar de la tierra todo árbol agradable a la vista y bueno para comer; asimismo, en medio del huerto, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal. (15) Entonces Dios tomó al hombre y lo puso en el huerto del Edén, para que lo cultivara y lo cuidara.

Dios no puso al hombre en un vacío, sino en un lugar especial. Ahora, el hombre debía cuidar de él y mantenerlo. Muchos de esos árboles producían frutos comestibles, y el hombre podía comer de cualquiera de ellos… excepto de uno.

(Génesis 2:16-17) Y ordenó Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer, (17) pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás.

EL HUERTO DE EDÉN - DOS ÁRBOLES
En el centro del Jardín había dos árboles:
a.  el Árbol de la Vida
b.  el Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal

Éstos eran plantas físicas, pero también representan dos conceptos espirituales. Veamos lo que éstos simbolizan:

a.  Árbol de la Vida
En Proverbios está escrito lo que representa este “Árbol de Vida” (heb. etz chayim):
(Proverbios 3:1,18) Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos. ... Ella es el árbol de vida a los que de ella echan mano, y bienaventurados son los que la retienen.

El Árbol de la Vida era la Torá. Es la fuente de sabiduría, que nos revela lo que está bien o mal según el orden de Dios.

Se hace referencia al «Árbol de Vida» en el principio de la Biblia (Gen. 2:9), en medio (Prov. 3:18), y también al final.
(Apocalipsis 22:1-2) Y me mostró un río de agua de vida, resplandeciente como cristal, que salía del trono de Dios y del Cordero, (2) en medio de la calle de la ciudad. Y a cada lado del río estaba el árbol de la vida, que produce doce clases de  fruto, dando su fruto cada mes; y las hojas del árbol eran para sanidad de las naciones.

Este Árbol de Vida volverá a estar entre nosotros, en la Nueva Jerusalén. Sus hojas son la sanidad para las naciones. Ya no habrá más corrupción ni injusticia, porque los hombres vivirán como Dios manda, siguiendo el orden establecido desde el principio y cumpliendo el propósito por el cual fueron creados.
(Apocalipsis 22:3-5) Y ya no habrá más maldición; y el trono de Dios y del Cordero estará allí, y sus siervos le servirán. (4) Ellos verán su rostro, y su nombre estará en sus frentes. (5) Y ya no habrá más noche, y no tendrán necesidad de luz de lámpara ni de luz del sol, porque el Señor Dios los iluminará, y reinarán por los siglos de los siglos.

¿Quiénes tendrán derecho a comer del árbol de la Vida?
(Apocalipsis. 22:14) Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida y para entrar por las puertas en la ciudad. (Compare Ap. 7:14)

Si el Árbol de Vida es la Torá, el orden establecido por Dios, entonces ¿Qué representa el otro árbol?

b.  Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal
Este árbol representa la voluntad del hombre a decidir que es “bueno” y qué es “malo” para él, no basado en la Palabra de Dios, sino en su propia opinión.

La palabra que se traduce como «Conocimiento», en hebreo es Daat.
El conocimiento no sólo es a nivel intelectual, sino también vivencial, a través de las experiencias.  Al principio, Adán y Eva no sabían lo que era el mal. No lo comprendían a un nivel intelectual, pero decidieron experimentarlo, a pesar que Dios les advirtió que no lo hicieran.

¿Cuál era la consecuencia de probar del fruto prohibido?
La consecuencia era la muerte. Dios se los había dicho. Si ellos lo sabían, entonces, ¿por qué arriesgaron su vida? Porque la realidad es que le creyeron a la serpiente y a sus propios deseos, en lugar de creerle a Dios. Ellos “consideraron” que el fruto era bueno, y lo tomaron.

¿No es esto mismo lo que hace el ser humano día a día, cuando hace a un lado las ordenanzas de Dios porque las considera “anticuadas”, o tal vez “irracionales” a sus ojos? Muchos confían más en su propia razón, o siguen los latidos de su corazón, en lugar de creer en lo que Dios ha dicho en Su Palabra.

Cada día tenemos la opción de tomar del fruto del árbol del conocimiento o el de la vida.


AYUDA IDÓNEA
(Génesis 2:18-20) Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. (19) Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán llamó a los animales vivientes, ese es su nombre. (20) Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda idónea para él.
Dios había dicho que «no era bueno que el hombre esté solo» inmediato Él presentó la solución: «le haré ayuda idónea».

¿Qué es «ayuda idónea»? Tal vez podríamos pensar que es alguien que ayude y colabore a alcanzar nuestras metas. En cierta forma sí, pero no necesariamente como lo imaginamos.

La palabra en hebreo es: «Ezer Neged»
Ezer significa: socorro, ayuda
Neged significa: contraparte, enfrente, en contra o delante de.

Las dos palabras parecerían opuestas, pero juntas forman un concepto de «diseño divino». La «ayuda idónea» no es aquella que hace todo lo que el varón quiere, sino quien le ayuda a ser quien debe ser. Si él esta en el camino derecho, se para a su lado; pero si se desvía, se para enfrente, en contra, como una cuña, para enderezarle.


(Génesis 2:21-23) Entonces Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre, y éste se durmió; y Dios tomó una de sus costillas, y cerró la carne en ese lugar. (22) Y de la costilla que Dios había tomado del hombre, formó una mujer y la trajo al hombre. (23) Y el hombre dijo: Esta es ahora hueso de mis huesos, y carne de mi carne; ella será llamada mujer, porque del hombre fue tomada.

Adán fue formado del polvo de la tierra. «Formar» del hebreo: «Yatsar» dar forma o moldear, como el alfarero al barro.
(Génesis 2:7) Entonces Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente.

Pero Eva fue sacada del costado del hombre (2:22). Aquí, lo que se traduce como «formar» en hebreo es: «Baná» que literalmente significa: edificar o reconstruir.

Cuando Adán vio a Eva, reconoció en ella parte esencial de él, y al unirse con ella, vuelven a formar un solo ser perfecto y completo. Eva representa el complemento de Adán, no una competencia. Al casarse, el hombre y la mujer vuelven a ser uno.

(Génesis 2:24) Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

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