1. INTRODUCCIÓN
El Evangelio de Marcos comienza por decir a sus lectores que el tema del libro es la buena noticia acerca de Jesucristo, es decir, la buena noticia de que, con la venida de Jesús, llegó el tiempo en que Dios traerá la salvación para la humanidad (1:15). El libro provee un relato de las palabras y actividades de Jesús de Nazaret, pero no es una biografía. De echo, sólo describe un año, o un poco más, de la vida de Jesús (caps. 1-10). Por otro lado, más de la tercera parte del libro gira en torno a la última semana de Jesús en Jerusalén y sus alrededores (caps. 11-15). Nada dice este libro acerca del nacimiento de Jesús ni de los primeros años de su vida. Cuando Jesús aparece en el libro, ya es un adulto maduro que va hacia Juan el Bautista para ser bautizado por él. El interés del autor del Evangelio no es tanto el de ofrecer un relato completo y ordenado de las cosas que Jesús dijo e hizo, sino el de Mesías, el Salvador que dio «su vida en rescate por muchos» (10:45)
2. CONTENIDO
Marcos es el más breve de los cuatro Evangelios, y casi todo su contenido aparece también en Mateo o en Lucas, o en ambos. Entre los episodios que sólo aparecen en Marcos están: la parábola del crecimiento de la semilla (4:26-29), la curación del sordomudo (7:31-37) y la curación del ciego de Betsaida (8:22-26). No obstante, las historias narradas por Marcos suelen tener mayor riqueza de detalles y son, en muchos casos, más extensas que las mismas historias en Mateo y Lucas. Ejemplo de ello son la muerte de Juan el Bautista (6:14-29), la curación de un muchacho endemoniado (9:14-29) y la discusión sobre el gran mandamiento (12:28-34).
Otro aspecto interesante de Marcos es que la historia avanza de manera rápida y fluida. De repente Jesús aparece en Judea, donde se une a las personas que están siendo bautizadas por Juan el Bautista en el río Jordán. También de repente vuelve a Galilea, donde anuncia que el reino de Dios está por llegar. Jesús no pierde tiempo, sino que con sus seguidores, doce varones y varias mujeres (15:40-41), va de un lugar a otro enseñando, curando y expulsando demonios. No se sabe con certeza cuánto tiempo pasó Jesús trabajando en Galilea, pues no hay muchas referencias temporales (1:21, 25 / 2:1 / 8:1 / 9:2). Sólo cuando Jesús va hacia Judea se tiene noticia de una fiesta anual: la Pascua (14:1).
Los discípulos de Jesús no comprenden sus acciones ni sus enseñanzas (4:40-41 / 6:28-52 / 8:31-33 / 9:32); los líderes religiosos, por su parte, se ponen en su contra (2:6, 24 / 3:6, 22 / 7:1-13 / 8:11-12). Poco tiempo después, Jesús comienza a anuncia que él será apresado, condenado y muerto (8:31 / 9:30-31).
El Evangelio no dice exactamente por qué Jesús salió de Galilea y fue hacia Judea (10:1). Tampoco se sabe con certeza cuánto tiempo le tomó a Jesús llegar a Jerusalén (11:11), donde se conmemoraría la Pascua.
La última semana del ministerio de Jesús recibe un tratamiento especial. Es posible acompañar sus actividades día por día. Hasta que es apresado en Getsemaní, Jesús es Señor de todo lo que sucede. Expulsa del atrio del templo a los vendedores de animales y palomas; discute con sus adversarios y los deja admirados y en silencio; revela a los discípulos las cosas que sucederán en el futuro y habla, también acerca del fin del mundo. En todo o que sucede se cumple la voluntad de Dios, y él la acata hasta el fin (14:36 / Heb 5:7-8). Es apresado, juzgado, crucificado y sepultado; y el libro termina con el relato de tres mujeres que huyen del sepulcro (16:8), donde un ángel les anuncia que Jesús ha resucitado.
3. MARCOS Y LOS OTROS EVANGELIOS
La mayoría de los estudiosos supone que Marcos fue escrito antes que los otros Evangelios, y que sirvió de base para que Mateo y Lucas escribieran sus Evangelios.
A diferencia de Mateo y Lucas, Marcos presta menos atención a las enseñanzas de Jesús y resalta más sus acciones. Siempre que Mateo, Marcos y Lucas cuentan la misma historia, Marcos acostumbra suministrar más detalles, lo cual embellece sus relatos y los vuelve memorables. El lector tiene la sensación de que el autor obtiene esa información de testigo oculares, de personas que estuvieron presentes cuando tales acontecimientos ocurrieron (Lc 1:2)
4. JESÚS EN EL EVANGELIO DE MARCOS
Jesús aparece en este Evangelio como alguien que conoce muy bien los sentimientos y las emociones humanas (Heb 2:17). Jesús se enoja (1:42-44 / 3:5 / 10:14), es impaciente (7:18 / 8:17-21), se admira (6:6) y se irrita (8:12). Reprende a Pedro (8:33), critica a las personas que no tienen fe (9:19), maldice a la higuera (11:14, 21), confiesa no saber el día ni la hora del juicio final (13:32), y experimenta momentos de angustia y aflicción (14:33-34).
Pero Jesús tienen también poder y autoridad, y recorre todo lugar para enseñar (1:22), curar (1:31, 41-42), expulsar demonios (1:25-27 / 3:11-12) y anunciar la buena nueva acerca del reino de Dios.
No obstante, Jesús es más que todo eso. Él es además el Mesías, el Hijo de Dios, el Hijo del Hombre.
Mesías. «Mesías» es una palabra hebrea que quiere decir «ungido», «aquel a quien Dios ungió». «Cristo» es la palabra griega para «Mesías». Al principio era un título que, más tarde, llegó a ser un nombre. El Mesías es aquel rey que Dios había prometido, y que vendría para salvar al pueblo de Dios. El Evangelio de Marcos comienza con «la buena nueva acerca de Jesucristo». Cuando Pedro declara que Jesús es el Mesías (8:29), comienza cuna etapa nueva y decisiva ene l ministerio público de Jesús: él enseña a sus discípulos que el Mesías debe sufrir. .El título «Hijo de David» (10:46-48 / 12:35-37) es otra manera de decir que Jesús es el Mesías.
Hijo de Dios. Éste es el título que se da a Jesús cuando se oye la voz del cielo en ocasión de su bautismo (1:11) y del suceso conocido como la transfiguración (9:7). Y, al pie de la cruz, el oficial romano declara que Jesús es el Hijo de Dios (15:39).
Hijo del Hombre. Éste es el título que más veces aparece, pero sólo Jesús lo usa. Este misterioso título aparece en Dn. 7:13-14 («uno como un hijo de hombre»), donde se usa para hablar del ser celestial a quien Dios da el dominio sobre el mundo entero. En Dn 7:18, 22, 27 el ser celestial es figura del pueblo del Dios Altísimo. En el Evangelio de Marcos, ese título apunta a tres aspectos de la misión de Jesús: 1) Él actúa con el poder de Dios (2:10, 28); 2) Él será rechazado, sufrirá y morirá (8:31 / 9:9, 12, 31 / 10:33, 45 / 14:21, 41); y 3) Él regresará con el poder y gloria (8:38 / 13:26 / 14:62).
Desde el comienzo y hasta el fin de su ministerio, Jesús ordena a las personas y a los demonios que no digan quién es Él (1:34 / 3:12 / 5:43 / 7:36 / 8:30), pues esto sólo podría ser comprendido más adelante, a la luz de sus sufrimientos, muerte y resurrección. En un momento trascendental de la historia, mientras es juzgado por el concilio, Jesús revela a todos que Él es el Mesías, el Hijo de Dios, el Hijo del Hombre, a quien en breve verían «viniendo en las nubes del cielo» (14:61-62).
5. AUTOR Y FECHA
No se sabe a ciencia cierta quién escribió este Evangelio, pues el nombre de su autor no aparece en el texto bíblico. Según una antigua tradición, el libro fue escrito por Juan Marcos, de Jerusalén, compañero de misiones de Pablo y Bernabé (Hch 12:12, 25 / 13:5 / 15:37-39 / Col 4:10 / 2 Ti 4:11 / 1 P 5:13).
La mayoría de los estudiosos supone que Marcos fue escrito antes de que Jerusalén fuera destruida por los romanos, en 80 d.C., y que este Evangelio estuvo a disposición de los autores de Mateo y Lucas.
La tradición dice que este Evangelio fue escrito en Roma. Su énfasis en el sufrimiento de Jesús y en las persecuciones que deberían enfrentar sus seguidores parece sugerir que Marcos fue escrito especialmente para os cristianos que padecían estas dificultades y persecuciones. Tal era el caso de los cristianos de Roma en tiempos del emperador Nerón, entre los años 54-69 d.C.
6. TEXTO
En Marcos existen cinco versículos que no se encuentran en los más antiguos manuscritos. Por eso en algunas ediciones tales versículos aparecen entre corchetes (7:16 / 9:44, 46 / 11:26 / 15:28). No obstante, el problema textual más conocido es el del final del Evangelio, es decir, Mc 16:9-20. Todo indica que esos versículos no fueron escritos por el autor del Evangelio de Marcos (Véase Mc 16:9-20, notas).
7. CAPÍTULOS
En construcción...
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